
Me he permitido mostrar una serie de consejos y reflexiones que deberías tener muy en cuenta antes de tomar la decisión en firme de llevar una mascota, un cachorrito, a tu hogar.
Partimos de la base de que ya te has hecho la pregunta de ¿por qué quiero una mascota? Debes tener las ideas claras. Ten en cuenta que ese animal va a vivir contigo más de diez años y deben ser de mutua compañia, de dedicación de una pequeña parte de tu tiempo diario hacia él, además de los costes -no muchos, pero son costes al fin y al cabo- que te supondrá su mantenimiento y de la responsabilidad que adquieres sobre su vida.
¿Tienes las ideas claras? ¡Perfecto!
Una vez que te encuentras ante el animal que posiblemente va a ser tu mascota durante muchos años te preguntarás ¿qué elijo: macho o hembra? Desde mi experiencia con las dos razas con las que convivo diariamente puedo decirte que las diferencias son prácticamente inexistentes. Es mejor acercarte al cachorro y ver qué sientes en ese momento, si notas algo en tu interior, si notas que entre esa mascota y tu hay conexión. Yo creo que esa intuición, esa sensación de conectar, ese "algo" que se siente es muy importante a la hora de decidirse. He visto cómo en ocasiones la persona que viene a ver a los cachorros fija, desde el primer instante, su mirada hacia uno de ellos concretamente. Y ya nada ni nadie le separará de él. O también he observado cómo ha sido el cachorro en este caso quien, acercándose directamente a esa persona, ha elegido ya a su propietario.
A veces circula el rumor de que las hembras son más cariñosas que los machos. Eso no es verdad en absoluto. Cada animal -como individuo- es como es, marca sus diferencias con el resto, independientemente de su sexo.
¿Y qué tamaño es el mejor para mí? Partiendo de que ya estamos hablando de dos razas de perros de muy pequeño tamaño, en este caso no es significativamente importante, ya que no estamos hablando de razas medias o grandes. Por ejemplo, para hacerse una idea: mis cachorritos yorkis están alcanzando de adultos unos pesos de entre 1.300 gms. hasta los 2.400 gms. Como puede observarse, están enmarcados dentro de un concepto de mascotas muy pequeñitas (no vamos a decir "toys" porque ello crea confusión y da lugar al extender el bulo de que éstos existen como raza). También para el caso de las dos razas que crio (Yorkshire Terrier y Bichón Maltés) debemos tener en cuenta que, a diferencia de las razas grandes -en las que los machos son mucho más grandes que las hembras- en mi caso, los machos pueden ser igual o incluso más pequeños que las hembras. Ahora bien, cuando se trata de hablar de animales -como seres vivos que son- nunca podremos hablar de tamaños así o asá, pero no sólo en esta raza, sino en cualquier especie animal. Podemos observar cómo padres de gran tamaño han parido cachorritos pequeños y cómo un cachorrito pequeño ha ido desarrollando luego de adulto y ha alcanzado más tamaño que sus hermanos, siendo éstos en principio más grandes de tamaño que él. ¡Ojo! tampoco dejemos de lado que -por estadística- un perrito que sea excesivamente chiquitín, también será más delicado que otro de tamaño ligeramente mayor. Y también habremos de tener en cuenta la herencia genética de sus antecesores, la alimentación que tendrán en el futuro, las enfermedades, etc.
¿Qué quiero decir con esto? Que la búsqueda de una mascota no puede hacerse exclusivamente desde el punto de vista físico-estético del animal, ya que esto puede variar. Hemos de estar seguros de sentir por ése animal; tener seguro de que quiero compartir mi vida cotidiana con él. ¿Y... puedes hacerlo? ¿Puedes hacer un hueco en tu día a día para compartir con tu mascota, para dedicarle tu atención, para tener complicidad y afectos hacia ella, para atenderle con dignidad? Piénsalo. Porque esto es crucial. Una mascota no es un objeto que se tiene y luego no se tiene. Un animal es un ser vivo que siente y padece exactamente como tú; otra cosa es que no razone con la lógica humana, pero también tiene su corazoncito para amar y sufrir. Tampoco puede ser un regalo a la ligera para complacer a nuestros hijos en un momento determinado. Hay que hacerles cómplices de la decisión que se va a tomar, hacerles asumir que van a ser responsables también de su cuidado y entonces, teniendo la certeza de que en verdad es lo que desean, actuar en consecuencia. Si la decisión ha sido: ¡ADELANTE! vas a observar cómo estos pequeños animales van a transformar positivamente su capacidad de cariño tanto a tí como a tus hijos. Esto lo he visto en multitud de casos: padres que no le gustaban mucho los animales y sólo lo hacían por sus hijos. Y ahora no hay quien les separe de su perrito. También está el caso de hijos a los que su mascota les ha estimulado su capacidad de sentimiento, les ha sacado de su letargo emocional y afectivo.
Bueno, ya me he decidido ¿y ahora, qué? Pues ahora es cuando deberás visitar a alguien que te haga merecer confianza y ver los cachorritos que te ofrece. Observa cómo son, cómo se mueven, si están llenos de vida, son juguetones o están apagados, como mustios. Observa también -y esto es muy importante- su grado de sociabilización, es decir, si están adaptados al trato con el ser humano, si se desenvuelven bien y en armonía con el resto de su camada, con la familia y el ambiente en que se crían (al menos hablo por mios, que nacen y viven en la libertad del campo y en el seno de nuestra familia). Después de decir esto, lógicamente, hemos de aconsejar que busques tu cachorrito entre criadores y personas que te den seguridad y sepas la verdadera procedencia del cachorro y su estado de salud, viéndole moverse en su entorno natural y no en una jaula.
Ahora, la salud de animal: observa su estado de ánimo, pregunta por sus atenciones sanitarias: si tiene vacunas, si ha sido convenientemente desparasitado, si dispone de su correspondiente cartilla veterinaria, las garantías sanitarias que ofrecen. Solicita también si el cachorro dispone de pedigrí nacional o si, por el contrario, es extranjero, de si éste ha sido solicitado a la Real Sociedad Canina de España, para que el cachorro sea registrado en el Libro de Orígenes Español (LOE) garante de que tu cachorro es un auténtico perro de pura raza y donde podrás obtener su genealogía para conocer sus origenes.
También quiero hacerte una apreciación de tipo personal: hay criadores -somos muy poquitos, eso es verdad, y solemos ser de orientación naturista- que, en relación con el estilo de vida que llevas, tus horarios, tu forma de trabajo, tus ausencias del domicilio, etc. te van adaptando al cachorro durante su crecimiento -entre tanto (en mi caso) puedes ir visitándolo si quieres para que te vaya reconociendo- con el objeto de que, una vez que lo recojas para llevarlo definitivamente a su nuevo hogar, él ya se ha acostumbrado en la medida de lo posible a cual va a ser su futuro ritmo de vida, sus nuevas pautas de comportamiento, sus ratos de ausencias, a no ladrar en lugares cerrados, a hacer sus necesidades en determinado sitio,... Esto, lógicamente, es una preocupación personal y un trabajo adicional y constante con cada uno de los cachorros que no todos los criadores están dispuestos a hacer, bien sea por falta de convicción en este método de trabajo con ellos o por falta de tiempo.

En cualquier caso: lo cumplimos
- seguridad en la decisión de adoptar una mascota. 
- intuición y sentimiento por encima de todo. 
- documento de la adquisición 
- buen estado de salud y garantía sanitaria por escrito 
- cartilla veterinaria oficial puesta al día 
- vacunaciones 
- desparasitaciones 
- microchip de identificación 
- certificación de su pedigrí y autenticidad de pura raza 
- otras ofertas y cuidados especiales adicionales 
- manual de cuidados y consejos sobre tu mascota 
y si, además:
- te dejan visitar y supervisar al cachorrito
cuando quieras hasta que lo lleves a casa, mejor 
- te lo educan para comportamiento en casa  
- te lo adaptan a tu ritmo de vida  
- buena relación ejemplar-precio  
y RECUERDA que :
las gangas y las dudosas procedencias, antes o después, pasan factura.
Lo que en principio se pretende ahorrar después se gasta
en extras, disgustos y en la salud de la mascota... durante años.
¿Deseas ver nuestras camadas?

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